Generar ideas es parte de unos de los procesos primarios más importantes para el desarrollo de nuestras organizaciones. Cuando hablamos de productos (o servicios), estas adquieren una importancia vital, pero ¿cualquier idea es válida para desarrollarla? ¿Hay que centrarse en ideas seguras pero repetitivas, o por el contrario tenemos que buscar alternativas más originales? ¿Qué es una idea extraordinaria? ¿Usted crea productos muy buenos?…
Aquí os dejo un párrafo de un extraordinario libro que la mayoría tendríamos que tener como libro de referencia, La Vaca Purpura de Seth Godin. Quizás no será la respuesta definitiva, pero sí que nos ayudará a reflexionar sobre el tema:
“…es “muy bueno”.
Las Ideas extraordinarias tienen más posibilidad de difusión que las ideas que no lo son. Poca gente posee la valentía de hacer cosas extraordinarias. ¿Por qué? Creo que es porque creen que lo contrario de extraordinario es “malo”, “mediocre” o “mal hecho”. Por eso si hace algo bueno lo confunden con algo digno del virus. Pero esta no es una buena reflexión sobre la calidad.
Si uno viaja con una compañía aérea y llega a su destino sano y salvo no se lo cuenta a nadie, porque eso es lo esperado. Lo extraordinario es que el viaje sea horrible hasta extremos surrealistas o que el servicio sea tan inesperadamente bueno que necesitemos contárselo a alguien (“¡Llegamos con una hora de antelación!” “! Me reembolsaron el billete porque soy guapa!” “¡Sirvieron crêpes suzzette flameadas en primera!”).
Las fábricas establecen criterios de calidad y tratan de cumplirlos. Eso es aburrido. “Muy bueno” es algo que ocurre cada día y que no vale la pena mencionar”
Pag. 95. La Vaca Purpura. Sith Godin. Ed.Gestión 2000






