
Resolución de Conflictos
Hace unos días asistí a una conferencia de un experto en Marketing y inteligencia emocional, Victor Küppers, a través de su fuerza y optimismo ante la vida nos transmitió un concepto potente y muy claro, para diferenciarnos de los demás, para crear una buena notoriedad de marca ( recuerdo que una marca puede ser uno mismo), hay que ENAMORAR!!!, solo enamorando a nuestros clientes podemos fidelizarlos y por tanto diferenciarnos del resto.
Pero, ahora bien, que sucede cuando “nos rompen el corazón”, cuando nosotros queremos enamorar pero nuestro cliente, se resiste a ello, ya sea porque tiene un mal día personal-laboral, o porque por circunstancia alienas a nosotros viene desilusionado del producto que ha adquirido. Que hacemos si nuestro partener nos amenaza con la famosa teoría 35/1 (un cliente descontento cuenta a 35 personas su insatisfacción, mientras que uno contento solo se lo cuenta a una). Ante esta circunstancia lo mejor es un divorció sin tegua, o quizás, la infidelidad es la mejor opción, ya que quizas pensemos que “un clavo quita otro clavo”…