
En nuestro trabajo, como en nuestra vida personal todos decimos muchas cosas, durante todo el día intentamos comunicar ideas, pensamientos, hechos,… Pero cuando realizamos este acto ¿estamos seguros que el mensaje que llega es el que hemos querido trasmitir?, o lo que es lo mismo: somos buenos comunicadores!
Muchas personas que actualmente son grandes comunicadores en entornos personales y sociales, no tienen tanto éxito en un entorno laboral. Esta habilidad puede mejorarse de manera notoria. Para ello existen unos cuantos trucos que nos permitirán mejorar nuestras dotes comunicativas.
1. Se conciso y exprésate con claridad. En una presentación es imprescindible ser claro y conciso. Hagas el trabajo que hagas siempre tienes que asegurarte que lo que dices es lo imprescindible y que no malgastas tiempo en decir cosas sin ninguna importancia. Nunca hay que quitar más tiempo a las personas que el imprescindible.
2. Intenta entender a tu audiencia. Conocer a tu/s interlocutor/es es fundamental para establecer un vinculo de unión con ellos. Por ejemplo si haces una presentación de un nuevo proyecto, investiga o entérate bien de que es lo que la organización está buscando o lo que necesita. El mejor recurso: preguntar y escuchar.
3. El mensaje se debe ajustar a las necesidades de tu audiencia. Si ya sabes lo que tus interlocutores necesitan tu mensaje debe satisfacer sus necesidades. Tienes que obviar mensajes, que por muy apasionantes que te parezcan, no cumplen con las necesidades de tu audiencia. Céntrate en los beneficios de tu producto, en lugar de las características del mismo, y relaciona estos beneficios con las necesidades del receptor del mensaje.
4. Céntrate en tu audiencia. Además de centrarte en las necesidades de tu audiencia tienes que centrarte en ellos como parte del mensaje, ellos tienen que ser los protagonistas. Nunca hable de ti como protagonista, no utilices el “yo”, habla siempre de “vosotros” o “nosotros”. La única excepción es hablar de manera negativa, entonces tendrás que evitar el “vosotros” en la medida que sea posible.
5.Lo positivo es importante. Siempre que sea posible céntrate en lo positivo. Y en lo posible hay que repetir frases negativas. Un buen ejemplo seria evitar decir que 2 de los cinco objetivos no se han conseguido, lo correcto seria afirmar que 3 de los 5 objetivos se han cumplido. Es más efectivo centrarse en lo positivo.
Continuará…y II
Tweetea este Post