Hay rumores que “matan”

Hay estudios que afirman que el “cotilleo” es un buen estimulante fisiológico y orgánico, por un lado anima la frecuencia cardiaca y por otro, ayuda al bombardeo adrenalinico que contribuye a un cierto estado de satisfacción. En resumen, criticar es sano.
Ahora bien, a nivel psicológico, realmente es un buen ejercicio para nuestra salud y, lo que es más importante, es saludable para la gente que nos rodea. En primer lugar tenemos que tener en cuenta que este tipo de “boca a boca” es inevitable, y que si que es cierto que puede llegar a ser sano para un equipo de trabajo, pero siempre dentro de unos ciertos límites. Un cotilleo malintencionado puede ser tan destructivo como una bomba de relojeria, por eso ha de existir la necesidad de desactivarlo a tiempo.
El símil bursátil de “comprar con el rumor y vender con la noticia” se hace del todo aplicable en estos casos todos hemos conocido situaciones donde el rumor se ha llegado a convertir en realidad, y no siempre por un desarrollo natural de las situaciones, y es justo en este límite donde tendremos que empezar a actuar para evitar males mayores.
La solución nunca pasa por desmentir privadamente la noticia, si no por hacer una reflexión publica del hecho y hablar, en particular, con los diferentes actores de la situación. Pero, sobretodo, lo que es siempre necesario es afrontar de cara estos cuadros, ya que pueden ser tan desestabilizadores como corrosivos.


























































































